Sustrato índice

Este trabajo expone y contrasta diferentes tipologías de viaje, analizadas a través de su momento histórico, su estatus legal y su posición en la estructura económica global. El proyecto utiliza la fotografía de retrato sobre fondo negro para aislar a los individuos de cualquier contexto que no sea el de su propia experiencia de movilidad. La luz describe sus rostros con precisión, subrayando su identidad, mientras que el fondo oscuro anula el entorno, centrando la mirada exclusivamente en el sujeto y en el documento que sostiene.

En estas imágenes, el pasaporte o la documentación se revela como el objeto-llave fundamental de la contemporaneidad. Este documento es el mecanismo que determina la permeabilidad de la frontera: es la herramienta que permite saltar el muro a unos, mientras se convierte en el candado que bloquea el paso a otros. Sostener el pasaporte es sostener la propia posibilidad de existencia legal en tránsito.

Acompañando a cada retrato, un conjunto de datos fríos y objetivos —lugar de partida, coste económico, tiempo de trayecto, distancia, motivos y medio utilizado— funciona como un índice clínico del viaje. Esta objetividad de los datos señala de forma aséptica el drama y la violencia burocrática que supone pertenecer a un Estado-Nación de soberanía limitada, en brutal contraste con la experiencia del viaje entendido como un mero objeto de consumo para las nacionalidades superiores.

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Políptico de medidas variables formado por copias glicée 30×20 cm  sujetadas con imanes a la pared. Cuatro imágenes en formato 100x70cm atendiendo a las variables: Turista, refugiado, inmigrante sin doumentación, estudiante.