Isla Europa
Este proyecto articula un archivo de imágenes, datos y piezas visuales para analizar la tríada conceptual que define la geopolítica contemporánea: comercio, paisaje marino y frontera.
El Mediterráneo, epicentro histórico de las rutas de intercambio, ha sido el protagonista de todas las etapas del comercio global. Sin embargo, la globalización contemporánea se manifiesta como una ruptura progresiva del vínculo entre producción y consumo. Esta fractura se aceleró drásticamente con la aparición del motor de combustión a inicios del siglo XIX; una revolución tecnológica que sustituyó la energía del viento y los animales por la velocidad mecánica, transformando para siempre la escala del transporte y el valor estratégico de enclaves como Chipre.
En este nuevo contexto de aceleración, la isla de Chipre emerge como el lugar donde la tensión entre culturas se manifiesta con mayor crudeza. Desde las rivalidades entre egipcios y griegos hasta la dominación de imperios que moldearon el Mediterráneo —romanos, bizantinos, otomanos y venecianos—, la isla ha sido un territorio perpetuamente disputado.
En la actualidad, Chipre es un palimpsesto de soberanías enfrentadas: la República de Chipre (UE), la República Turca del Norte de Chipre y las bases del Reino Unido. Isla Europa investiga la paradoja de estas fronteras: el intento de las naciones por apropiarse y fragmentar algo tan indivisible como el mar. A través de este estudio, señalo la abstracción de una línea perpendicular que intenta imponer un orden político sobre el flujo constante y líquido de tres potencias globales.








