Ilinx / Retrato de la comunicación
Este proyecto investiga la metamorfosis de los procesos de comunicación y cómo la mediación de la pantalla altera la conducta social. En el tránsito hacia lo virtual, el cuerpo físico y su gestualidad se tornan obsoletos, convirtiéndose en lo que el autor denomina un «cuerpo inútil». La mirada, absorbida por la imagen, desaparece en un juego de transparencias donde el lenguaje-luz sustituye a la presencia física.
El título remite al concepto de «vértigo» (Ilinx) analizado por Jean Baudrillard a partir de las categorías de juego de Roger Caillois. Según Baudrillard, nuestra cultura se desplaza desde las formas expresivas y competitivas hacia un delirio de fascinación, azar y vértigo. En Ilinx, la comunidad pierde su gesto en un exceso de transparencia, reflejando una adicción a la telecomunicación nacida de la inseguridad sobre nuestra propia presencia física.
Pieza de vídeo: Interpasividad de la comunicación
En esta obra, los personajes dictan un fragmento de código en Ensamblador, el lenguaje de programación básico que permite a cualquier dispositivo electrónico procesar y cargar un texto. Es la representación de la comunicación primordial entre humano y máquina.
Instalación: La pieza se formaliza mediante dos placas de vidrio suspendidas por hilos de nailon, invitando al espectador a bordearlas. Las proyecciones inciden sobre un vinilo mate que retiene la imagen, excepto en el área del rostro: allí, la ausencia de vinilo genera una transparencia real, una zona de vacío donde la imagen no logra fijarse, enfatizando la desaparición del sujeto.


Video instalación sincronizando diferentes pistas de video que van alternando la narración. Medidas variables.
ILINX / Libro de artista
A finales del siglo XIX, antropólogos como Arthur Batut exploraron la fotografía como una herramienta científica para catalogar la naturaleza humana. Mediante sus «retratos compuestos» —la superposición de múltiples negativos—, Batut buscaba el rostro arquetípico de una raza o comunidad.
En esta autoedición, el método del retrato compuesto se traslada al soporte físico del libro para revelar un nuevo arquetipo: el de la identidad diluida por la telecomunicación. A través de la superposición de hojas transparentes, emerge una comunidad de rostros desdibujados y un código incomprensible. El libro funciona como un «retrato robot» del individuo contemporáneo: un sujeto insignificante en la inmensidad del dato, cegado por el exceso de transparencia y ausente de su propio gesto.





Impreso sobre papel vegetal, 50 ejemplares, medidas 10x14cm.





















