Retrato genealógico compuesto

Genealogía y movilidad

Juan González Fornes

¿Cómo se dibuja la relación entre un cuerpo y el territorio en el que echa raíces? Genealogía y movilidad nace de observar a los seres que me rodean: una generación (nacida entre los 70 y los 90) suspendida en el tránsito, empujada por la aceleración globalizadora y los vaivenes socioeconómicos.

En estos rostros confluye el mestizaje y la disolución de las fronteras locales. Sin embargo, el proyecto va más allá del registro visual. Cada pieza se convierte en un diario abierto donde el retratado escribe directamente sobre su propia imagen. Su caligrafía —su huella gráfica y biográfica— interviene la luz de la fotografía.

A nivel formal, la mirada de la lente abraza esta dualidad: se clava con nitidez en una mitad del rostro mientras decide no enfocar la otra, permitiendo que las facciones se desvanezcan suavemente hacia la penumbra. Este vacío visual no es una ausencia, sino un umbral de respeto; un espacio liberado para dar voz al retratado. Es precisamente en ese lado donde la mirada se difumina donde la palabra escrita emerge sobre la piel, reclamando su lugar en la historia.

Esta superposición expone las tensiones entre la identidad íntima y la fachada social. El texto sobre la piel revela una verdad invisible para la lente: la herencia familiar y los flujos migratorios que configuran quiénes somos hoy en un mundo hiperconectado.